Ciencias naturales VS Ciencias sociales (y III)
Marzo 12th, 2010 by admin | No Comments | Filed in Sin categoría
Ésta es la gran paradoja de las ciencias sociales: que son más difíciles pero parecen más fáciles que la física o la química. Como dice Edward O. Wilson, esta familiaridad confiere suerte, y la comodidad engendra descuido y error.
La mayoría de personas cree sapiencia cómo piensa, además como piensan los demás, e incluso cómo evolucionan las instituciones. Pero se equivocan. Su noticia se peana en la psicología notorio o casera, la comprensión de la categoría humana mediante el sentido unificador (que Einstein definía como todo lo que se ha aprendido hasta los dieciocho años), atravesada por conceptos erróneos y sólo algo más avanzados que las ideas que emplearon ya los filósofos griegos.
Hasta los teóricos sociales avanzados enfocan sus doctorado de esta estilo, mediante la penetración o la penetración de los que le precedieron, pero ignorando soberanamente, casi con soberbia, los hallazgos de la psicología científica y de la biología.
Ésta es parte de la causa, por ejemplo, por la que los científicos sociales sobrestimaron la energía del régimen comunista y subestimaron la fuerza de la hostilidad étnica.
Y es que muchos científicos sociales, sobre todo antropólogos y sociólogos culturales que identifican cada civilización como una compañía única, han llegado inclusive a adoptar la posición postmodernista extrema de que la ciencia nada más es otra manera de pensar, una respetable subcultura intelectual en empresa de muchas otras.
Las ciencias sociales todavía no han urdido una nasa de explicación causal que golpe con logro a través de los niveles de organización que van desde la sociedad a la perspicacia y al perspicacia. Por ello carecen de lo que puede llamarse una verdadera teoría científica.
La principal objetividad es que incluye poco bravuconería para explicar los fenómenos mediante redes de causación que recorran niveles adyacentes de organización. El análisis es lateral, no tieso.
Via | Consilience Edward O. Wilson
Etiquetas: socialesTags: sociales
El otro recorrido, en uno de tantos debates radiofónicos sobre la crisis económica entero, escuché cómo se enfrentaban dos catedráticos de economía. La pregunta que les había formulado el presentador era sencilla: ante lo conocido, ¿qué resulta más propio? ¿volverse atrás un plan de pensiones privado o confiar que en que el Estado nos ofrecerá pensiones de jubilación?