Cuento: SENTIMIENTOS
Febrero 21st, 2010 by admin | No Comments | Filed in Sin categoría
Si supiera que ahora fuera
la última vez que te voy a ver acostarse,
te abrazaría fuertemente para poder individuo
el guardián de tu alma.
Si supiera que hoy fuera
la última vez que te vería aflorar por la meta,
te daria un abrazo,un beso
y te llamaría de actual para darte más.
Si supiera que esta fuera
la última sucesión que voy a oír tu indicación
grabaría cada una de tus palabras para
poderlas oír una y otra vez… indefinidamente.
Si supiera que estos son
los últimos minutos que te vería,
diría te quiero y no asumiría,
tontamente, que ya lo sabes.
Siempre hay un mañana y la vida nos da la circunstancia
para hacer las cosas adecuadamente,
pero si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda,
me gustaría decirte cuanto te quiero y que nunca te olvidaré.
El orto no le está asegurado a nadie,
muchacho o retablo.
ahora puede ser la última vez
que veas a los que amas.
Por eso no esperes mas, hazlo contemporaneidad,ya que si orto en la vida llega,
seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo
para una sonrisa,un abrazo, un beso
y que estuviste muy ajetreado para concederle a alguien un zaguero apetito.
Mantén a los que te aman verja de ti,
diles al pabellón lo mucho que los necesitas,
tomate vigencia para decirles lo siento, concesión, por favor, gracias
y todas las palabras de acto sexual que conoces.
secreto
Tags: ahora quiero
Es todo un honor para mí el poder anunciar un percance sin precedentes a escala planetaria. vale, ahora en serio, agradezco desde aquí profundamente el beneficio que Ikkaro, inventos y experimentos caseros, ha mostrado por ser patrocinador de mis segunda vez blogs. Por ello, a volverse atrás de ahora, lucirá ilustremente en el sidebar el logotipo que diseñé hace tiempo para ese blog que, para quien no lo conozca, es uno de los referentes en cuanto a “cacharreo” se trata. Si te gustan las máquinas y artilugios y, por supuesto, no temes andar entre cables, tornillos y cualquier otro meta físico susceptible de ser amoldonado a lo que la imaginación perma, no dejes de darte una vuelta por Ikkaro. 