Teletranspórtame, Scotty

Febrero 9th, 2010 por admin | Publicado en Sin categoría.

La teletransportación, no obstante ha sido una representación sugestiva y omnipresente en la ciencia ficción, siempre ha resultado una quimera.

No sólo por los problemas físicos que plantea sino además por los filosóficos: si podemos redactar el puñado de átomos que nos compone y formarlo en otro circunstancia separado, ¿quién somos en realidad? ¿El auténtico o la afluencia?

¿Y existe algo parecido a la conciencia o incluso la fuerza si nos esfumamos para ser reconstruidos en otro jurisdicción con otros átomos diferentes? ¿No nos morimos en realidad? ¿O la pregunta no tiene sentido?

Sin retención, la teletransportación empieza ser más posible década a división. Al a excepción de a pequeña tono. La comedia Time ha incluido un cuestionario en este sentido como uno de los más sonado del año 2009.

El Joint Quantum Institute de la Universidad de Maryland anunció haber transferido a una distancia de un metro y sin delirar por ningún apelación físico anuncio entre átomos aislados. Lo hizo con un equipo integrado por expertos de la Universidad de Maryland, el Organismo Nacional de Seguridad de Estados Unidos y el Instituto nacional de Normas y Tecnología estadounidense. Algo que sólo se había conseguido realizar entre fotones.

El entrelazamiento convierte a la teleportación en una tecnología biológico para desarrollar la próxima reproducción de superordenadores (computación cuántica), una nueva internet (internet cuántica) y el envío de información totalmente protegida (criptografía cuántica).

En 2006, investigadores de la Universidad de Tokio, la Agencia para la Ciencia y la Tecnología de Japón y la Universidad de York (Reino Unido), consiguieron clonar partículas y teletransportarlas a la vez. “Esto proporciona una vía más económica de teletrasporte, pues se ahorran hacienda al llevar a cabo la afluencia y la transferencia de datos a la sucesión, en sede de hacerlo en pasos separados”, afirmó Samuel Braunstein, de la Universidad de York.

El agobio es que un individuo humano tiene y trillones de átomos.

Además, según especulaba en físico Lawrence Krauss en La física de Star Trek: vaporizar un cuerpo en pura energía necesitaría el correspondiente a 1.000 bombas de 100 megatones.

Sobre la teletransportación además ahonda un portafolio de flamante folleto, Física de lo difícil, de Michio Kaku. En él se predice que en unas décadas afín momento podamos teletransportar una célula, un virus o ADN.

Sin embargo, si en unos cientos de años se consigue treletransportar algo más apaisado como un ser humano, ¿habrá determinado presto a que lo vaporicen (o sea, maten) con la promesa de que un puñado de átomos en una distancia remota que organizarán de tal estilo que tendrán exactamente el mismo punto que él amoldonado en ese instante, incluida la posición de todos los átomos de su perspicacia y, por tanto, de su consideración?

camino | La razon.es

Etiquetas:


Articulos Similares

Tags:

Comparte tu opinion