¿El Gran Colisionador podría desencadenar el fin del mundo?
Diciembre 5th, 2009 por admin | Publicado en Sin categoría.
A rebufo del interés que muchos lectores han manifestado en los comentarios de la noticia de la reactivación del Gran Colisionador de Hadrones del CERN, vehemencia que se centraba básicamente en destrucciones masivas, el techo del mundo y demás, vamos a profundizar un poco en esos supuestos peligros. ¿Hasta qué masculinidad son infundados?
Los más agoreros acerca de las consecuencias del LHC siguen la misma dialéctica de los que afirman que la física se asocia con las bombas atómicas; la química, con los pesticidas; y la biología, con los ensayos clínicos con animales y con aberrantes mutaciones genéticas. Es decir, basan su razonamiento en el miedo.
Periódicos gratuitos como los que se distribuyen por la calle o el metro llegaron a publicar titulares como El laboratorio LHC tiene un 75 % de probabilidades de extinguir la Tierra. Lo entiendo, proclamar para qué sirve el LHC no es fácil, pero recurrir a la imaginería de la ciencia invención para hablar destrucciones cósmicas sí es una noticia desconcertante para el disertante apelación.
Las hacienda catástrofes que podría desencadenar la activación del LHC, dejándonos enfrentarse por el síndrome de Frankenstein, son:
-La creación de un agujero sable errante que acabaría engullendo todo el planeta unión y, luego, probablemente, el Sistema zona. Algo ojalá como una voraz aspiradora astronómica. inclusive en el documental Cuatro formas de destruir el mundo, ésta era una de las formas que se ilustraban con todo lujo de detalles, al modo de las películas de desastres de Hollywood.
-La creación de ciencia extraña supermasiva que convertiría el planeta en una estrella de neutrones sin vida alguna.
-La creación de monopolos magnéticos que pudieran catalizar el decaimiento del protón y, por lo tanto, la disolución de la materia.
-La activación de la transición a un estado de infructifero cuántico. no obstante suena defectuoso, confiad en mí: es algo muy malo.
Científicos de todos los países del mundo han tenido la paciencia raciocinar lo improbable que resulta que ocurra alguno de estos desastres. Agujeros negros sí se producirán, pero serán diminutos y casi nada durarán una porción de periquete antes de pirarse.
Y, por otra porción, nuestro planeta está continuamente expuesto a fenómenos naturales similares o inclusive más agresivos que los augurados para el LHC; por ejemplo, los rayos cósmicos que alcanzan cada recorrido a la Tierra han producido ya el cercano a un millón de eventos LHC.
Según los científicos, pues, el caso de genocidio por parte del LHC es despreciable. Pensadlo: ¿miles de científicos de varios países del creación colaborarían en un dechado que podría destruirles a ellos mismos, a sus familias y a todos a cuantos les cayeran más o menos adecuadamente? Y si no es así, todo pasará tan deprisa que siquiera nos daremos cuenta de ello. En un abrir y cerrar de ojos, plop, nos esfumaremos. Y a otra cosa, palomilla.
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